lunes, 10 de julio de 2017

Cuánto dinero se necesita para ser feliz

Traemos hoy un artículo de los que suelen dar que hablar de la mano de un artista invitado, nuestro ciberamigo Miguel Illescas. Y es que Miguel, al igual que un servidor, es, además de currante e inversor, bloguero, Aquí tenéis un enlace a su blog, www.compraraccionesdebolsa.com, de visita obligada entre la comunidad. En esta ocasión, no vamos a analizar ninguna empresa. Miguel nos habla de dinero y felicidad, y la relación que existe entre ambos.

Antes de dejarle el teclado, me gustaría dejar un vídeo que viene muy a cuento a partir del minuto 18:20, del apartado "La mirada de Elsa" en Redes. Elsa nos habla de que la salud y el dinero, por encima de un umbral que nos permite cubrir las necesidades básicas, no nos dan la felicidad. Podríamos decir que por encima de 15000€ anuales, incrementos de rentas apenas incrementan nuestra felicidad. Por el contrario, las relaciones humanas tienen una influencia directa en los niveles de felicidad. Si pensamos un poco más allá, esto debería tener una importancia capital a la hora de establecer nuestros objetivos vitales, independencia financiera y demás asuntos de los que se hablan en la comunidad inversora.

Por otra parte, tanto Miguel en este artículo como Elsa en el vídeo nos hablan del efecto adaptación, es decir, la característica humana de volver al estado original de felicidad tras un evento que, temporalmente nos haya hecho cambiarla, ya sea positivo o negativo, como puede ser quedarse en silla de ruedas, ganar la lotería o comprar un televisor nuevo. Al cabo de más o menos tiempo, volvemos a nuestro estado original de felicidad.


A partir de aqui, dejo el teclado en manos de Miguel, que nos hablará de todo esto aplicado a lo que más nos gusta, invertir:

¿Cuánto dinero se necesita para ser feliz?

Si me preguntas cuánto dinero se necesita para ser feliz, o mejor, cuánto dinero necesito yo para ser feliz, te diría que depende, mucho y poco a la vez. Soy consciente de que el dinero no aporta nada de felicidad, pero aporta algo que valoro y estimo en la misma medida que el resto de los mortales: seguridad.

El dinero como tal, no me proporciona ningún placer especial. Ver que mi cuenta arroja cifras cada vez más altas no satisface especialmente, pero si me proporciona cierto nivel de seguridad, y a medida que la cifra crece, mayor es el nivel de seguridad que aporta. Te acostumbras de tal manera a esas cifras, que si las ves disminuir por la razón que sea (baja la bolsa), te empiezas a preocupar. Una preocupación fuera de toda lógica, porque seguramente ese dinero no lo necesites para pagar las facturas de este mes, ni las del próximo, ni si quiera las de este año. Sabemos que un aumento del poder adquisitivo, una vez que tus necesidades básicas están cubiertas, no te hace mucho más feliz.

Los niveles de felicidad no tienen que ver con la cantidad de dinero que tienes o ganas, incluso es posible que si ganes demasiado y gastes más de lo debido, tu nivel de felicidad baje.

Felicidad, dinero e inversión

Si preguntas a las personas de alrededor, que es lo que más ansían en la vida, es posible que no te contesten que dinero, te dirán que ser feliz.

Es evidente, que tener dinero te hace feliz, ver que tu cuenta de Broker sube hoy un 2% te hace bastante feliz, pero...es una felicidad efímera, como la que obtienes cuando te compras cualquier capricho. Mañana es posible que vuelvas a tu nivel de felicidad básico. Es probable que si tu cuenta de Broker baje ese mismo 2% te sientas un poco desdichado, sólo un poco. Si baja un 15% o un 20% te preocupes, si baja un 50% estés bastante molesto. Pero ¿Sabes qué? Que si esa situación se mantiene durante unas semanas, el mercado se estabiliza y no sigue cayendo, tu nivel de felicidad volverá a niveles normales, “te habrás acostumbrado” a la pérdida latente de tu cartera y la dejarás en el olvido, al menos momentáneamente, siempre que ese dinero no lo necesites para algo urgente, claro. Entre que te toque la lotería y sufrir un accidente que te deje impedido, en cuanto a nivel de felicidad, lógicamente elegiríamos que nos toque la lotería, es de tontos ¿No? Pero hay estudios que demuestran que, al cabo de un año, nuestro nivel de felicidad volvería a niveles previos a esta situación.

Lo que quiero demostrar, es que la felicidad no está directamente relacionada con la cantidad de dinero que poseemos, “siempre” que nuestras necesidades básicas estén cubiertas. No se me escapa, que si tu principal preocupación es poner un plato de comida encima de la mesa, el dinero es vital para ti. Pero una vez que esa necesidad ya se ha cubierto, la felicidad no depende exactamente del dinero que tengas.

Entonces ¿Cómo consigo ser feliz?

Invertir para ser feliz

Hay cinco factores que contribuyen a nuestra felicidad, según el doctor Martin Seligman, ex-presidente de la American Psychological Association: la emoción positiva y el placer, el éxito, las relaciones, la implicación y el significado. Las más importantes, son la implicación y el significado, ya que cuando nuestras acciones diarias sirven a un gran propósito, habitualmente surge la felicidad más duradera.

Creo que muchos lectores de este blog, y de otros de inversión, reconocen que no es más rico el que más tiene, si no aquel que obtiene ingresos económicos suficientes para poder vivir sin trabajar.
No quiere decir que no trabaje, si no que el trabajo no es el motor principal de su vida.

Mi propósito, el propósito del dueño de este blog que amablemente me ha cedido su espacio, es conseguir vivir sin la necesidad imperiosa de trabajar, y hemos derivado a la inversión como sistema para generar ingresos pasivos, que nos permitan alcanzar nuestro objetivo.

Yo soy un currante, necesito actividad diaria. Puedo estar haciendo lo que sea, pero algo que me motive a nivel personal e intelectual, no necesariamente el trabajo por el que me pagan en una empresa. Estoy intercambiando tiempo por dinero, y quiero que ese círculo cambie. El camino elegido para conseguir el objetivo (mi propósito), no sólo es invertir. Invertir me llena de satisfacción, disfruto con lo que hago, estoy viviendo de manera plena.
Mi tiempo no sólo lo llena la inversión, hay otra serie de actividades que me motivan para seguir adelante, y esa serie de actividades, junto con el tiempo que paso con mi familia y amigos, son los que realmente me hacen feliz.

Vivir con un propósito, es lo que nos hará realmente felices, mucho más que conseguir tener una cuenta bancaria enorme. Esa cuenta nos puede proporcionar seguridad, que es una base importante para ser feliz, no tener que preocuparte de tener que trabajar para cubrir tus necesidades básicas, pero a partir de ese momento, el dinero ya deja de ser importante.

Lo resumiré con una frase que todos conocemos: no importa el destino, importa el camino y como vivimos ese trayecto. La consecuencia de invertir es obtener un dinero para vivir. No pienses nunca obtener dinero para aumentar tu cuenta corriente, porque seguramente al final sólo consigas tener dinero, pero no tendrás vida. 

Retomando el teclado


Doy las gracias a Miguel Illescas por su excelente aportación. Me gustaría saber la opinión de los lectores respecto a lo que comentamos en este artículo, que sin duda es digno de reflexión, así que os invito a comentar. En particular, asumiendo que todos invertimos por seguridad y por poder dedicar más tiempo a las cosas que nos hacen más felices, ¿cuánto dinero estimáis necesario para la independencia financiera?, ¿variaríais dicha cifra en función de vuestro nivel de ingresos obtenidos a partir del trabajo?     

10 comentarios:

  1. Joer,
    artículo para releer y reflexionar. A mí me estáis haciendo pensar, y mucho.
    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Perico.
      Pues me alegro que te ayude a reflexionar.
      No es fácil seguir los dictados del artículo, pero es importante de vez en cuando relativizar un poco.
      Si estás mal por alguna razón relacionada con el dinero, te tienes que plantear hasta que punto lo necesitas.
      Como he dicho en el artículo, el dinero deja de ser importante cuando no lo necesitas para cubrir tus necesidades básicas...creo que los que estamos por estos blogs, gracias a "lo que sea", no estamos en esa situación.
      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Peazo de artículo, sí señor...

    Yo siempre, cuando hago jueguitos de esos de "pide un deseo", bien porque ha pasado una estrella fugaz, porque deshojas una margarita, etc, etc, siempre me pido ser feliz, porque si eres feliz se supone que tienes todo lo que necesitas para tener una sonrisa: trabajo, dinero, salud (la más importante), estar rodeados de los que te quieren...en resumen ser feliz.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola PP.
      Eso es lo que comento en el artículo. Ser feliz es lo más importante, y normalmente englobará el resto de las situaciones.
      No se puede ser feliz si no tienes para comer.
      No se puede ser feliz si no tienes salud.
      No se puede ser feliz si no tienes con quien reír, con quien llorar, con quien compartir la vida.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
    2. Hola PP,
      Pues sí que son esas cosas importantes, y desde luego lo más importante es ser feliz. Y lo bueno es que lo tenemos muy fácil!
      Si que discrepo en una cosa, al igual que discrepo con la gente que sale en el vídeo hablando. Creo que el trabajo no da la felicidad, al menos concebido como se concibe. Lo que da felicidad es sentirse realizado, hacer una actividad que nos llene, etc. Pero eso dista mucho de trabajar en mucho casos. Es más, uno es feliz con su trabajo cuando no siente que le gusta y le llena lo que hace. En el resto de los casos, creo que el trabajo cumple su función de alcanzar ese nivel de ingresos necesario para no ser infeliz. Pero por encima de ese umbral del que se habla en el artículo, si el trabajo no le llena a uno, entonces lo que hace es restar tiempo para estar con las personas que sí nos hacen felices o tiempo para realizar las tareas que sí nos llenan, sean trabajo o no. Lo que pasa es que creo que en la sociedad hay mucha falta de hobbies y aficiones. La gente, en lugar de trabajo, salud y amor, debería decir, un poco de dinero, aficiones, salud y amor.

      Eliminar
  3. Hola MI y Miguel,

    Genial artículo! Con vosotros 2 y los compañeros el punto de Seligman de las relaciones enriquecedoras está bastante cubierto, tanto a nivel humano como a nivel material, porque entre todos vamos aprendiendo a ser mejores inversores y personas. Me gusta pensar que a la larga eso traerá sus frutos.

    La pregunta tiene miga, es difícil de contestar y al mismo tiempo nadie debería meterse a ahorrar e invertir sin una respuesta aproximada.
    ¿Cuanto? y ¿Cuando?
    No es lo mismo 100k que 500k, como tampoco lo es vivir hasta los 80 que hasta los 100 años.
    Cuento con que todos vivamos hasta los 100, y si no llegase el dinero habría que hacer bote, ya hablaremos... :)

    Salu2 Cordiales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo dudes Josep, yo es algo que he descubierto con esto del blog. Relaciones enriquecedoras. Yo tengo mis ideas de cuánto y cuándo, pero me gustaría escuchar opiniones...será el sesgo de que el rebaño me reafirme en mis convicciones, jeje.

      Eliminar
  4. Yo siempre me acuerdo de la pirámide de maslow, y el valor del tiempo, llegado a cierto nivel económico, que te aportan 400€ más al mes? a algunos muchos, a otros nada comparado con el coste de oportunidad del tiempo que perderían

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Entre 400 y 800 hay mucha diferencia. Entre 2000 y 2400 no hay mucha.

      Eliminar
  5. Aunque nuestras relaciones son "online", son muy enriquecedoras.
    Todos nos echamos una mano, quizás por que tenemos delante la pantalla del ordenador, no lo se, pero se nota buen ambiente en la red de los inversores, je, je.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Deja aquí tu comentario. Anímate que tu opinión me interesa! Verás que si participas en la comunidad activamente aprenderás muchísimo más, serás mejor inversor y alcanzarás antes tus metas!

Datos personales

Mi foto

Inversión independiente, en valor y a largo plazo. El dinero se mide en tiempo libre.

Sígueme en tu email